miércoles, 12 de diciembre de 2012

¡Feliz doce de diciembre de 2012!

Tras una revisión de la segunda edición con solapas, he preferido que esté de nuevo sólo en el formato en rústica sin solapas. El resultado con solapas no era el esperado y quiero que esté todo perfecto.
Hoy, por fin, es doce de diciembre de 2012. Es la fecha esperada, en la que basé el libro allá por el 2007, cuando lo empecé a escribir, hasta el 2009, fecha en la que lo terminé.
Después de un año descatalogado, y ahora con ISBN, Doce de diciembre vuelve a estar a la venta en Bubok. Por 14,99€ en físico y 5€ en digital (.pdf). Os dejo aquí la página web que hice para el libro en su momento, hace tres años. Está actualizada y en ella encontraréis toda la información que necesitéis del libro, así como un montón de extras.
Para comprar el libro, pincha aquí.
¡Un saludo!

jueves, 1 de septiembre de 2011

¡Ya a la venta la segunda edición!

Ya está a la venta la segunda edición de Doce de diciembre. Con esta segunda edición he pretendido que el libro ocupe menos páginas editando la maquetación y consiguiendo así que el precio sea inferior. Además, esta vez la edición es ¡con solapas! Esta edición posiblemente sea la definitiva antes de la publicación de la secuela de la novela, Trece de diciembre, en la que ya estoy trabajando.
Podéis pasaros ya por la página web o comprar el libro directamente desde la web de Bubok aquí.

lunes, 25 de abril de 2011

¡Nuevo concurso!

En el blog Los libros hablan solos se sortea un ejemplar de Doce de diciembre en un concurso. ¡Os invito y os animo a participar! ¡Mucha suerte a todos! Haced clic aquí.


¡Un saludo!

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Relato ganador del concurso

Este relato resultó ganador del concurso de relatos Doce de diciembre y pertenece a Cristina G. Grandía.


Dallas, Texas

25 de Mayo, 1956

Querida Catherine,

¡Estoy esperando un bebé! ¡Es maravilloso! Bill y yo somos muy felices, y últimamente veo a Bill sacar sus guantes y viejo bate de beisbol ¡A veces creo que él es más feliz que yo! No quepo en mí de gozo y siento que da igual lo que escriba, no será lo mismo que lo que siento en estos momentos.

Pero hay algo que me preocupa y es que Bill está más introvertido que nunca y no sé qué hacer. Se encierra en su despacho largas horas y a veces no baja ni a comer. No sé si es por los nuevos vecinos, o por algo que he hecho yo… Sólo sé que habla conmigo cuando se trata del bebé ¿Algún consejo?

Un beso muy grande,

Lisa Merlotte



13 de Julio, 1956

Querido Sam,

¡Lisa espera un bebé! Siento no haberte podido escribir antes, pero tanto Lisa como yo estábamos muy emocionados con la noticia y nos pusimos manos a la obra decorando el cuarto de la criatura. Ya sabes que nuestra casa no es gran cosa (la cocina necesita una mano de pintura y habría que cambiar el suelo del salón), pero creo que nuestro hijo será feliz aquí. Tenemos suficiente jardín para que yo le enseñe a jugar al beisbol, un salón ambientado a nuestras futuras charlas sobre política… será tan grande y fuerte como yo, ¿Te lo puedes creer? Cuando termine el colegio me lo imagino ayudándome en el negocio, no creo que vaya a la universidad, ¡solo crea idiotas! ¿Te imaginas a mi hijo en Harvard o algo así? Solo espero que no, esos estudiantes solo crean a subnormales que desean la libertad de los negros… ¿Qué sabrán ellos, verdad Sam? No tienen ni idea de lo que fue la gran guerra y aun así, ¡ansían libertad! Parecen tontos…

Una mala noticia a todo este asunto, se acaba de mudar una nueva familia al vecindario. ¿Te acuerdas la casa que estaba para alquilar? ¿La del viejo Jackson? Pues ya tiene dueño y sinceramente, estaría mejor vacía que con esa familia. Son una familia negra, cuyo dueño les acaba de dar la libertad en Michigan. ¿Te puedes creer que han cruzado el país de arriba abajo, solo para fastidiar? ¡Es increíble! ¿Es que no sabes que aquí los negros siguen siendo esclavos? ¡Otros idiotas!

Te escribiré cuanto antes, te lo prometo.

Bill Merlotte

1 de Diciembre, 1956

Querida Catherine,

¡Ya queda poco para que nazca el bebé! Creo que será el mejor regalo que Dios nos pudo haber dado. Su cuarto ya está listo, con su cunita, el peluche que me mandaste… ¡Todo!

Bill sigue algo cerrado, pero por estas se le ve más por casa. Sigue ilusionado por que sea niño, cosa que a mí no me importa, yo solo espero que lo sea para no decepcionarle. Aunque el último mes pasó la mayor parte de su tiempo mirando por la ventana que da a la casa de los nuevo vecinos. Son negros, como ya te conté, pero a mí me da igual de qué color sean siempre que me traten con respeto y que sean menos ruidosos que la familia Russel. ¿Te acuerdas del estruendo que armaban cuando os quedasteis la Navidad pasada? Fue horrible.

Bill me llama, y no quiero hacerle esperar.

Un beso,

Lisa Merlotte



12 de Diciembre, 1956

Querido Sam,

¡No te vas a creer lo que te voy a contar! ¿Te acuerdas de lo emocionado que estaba con tener a mi hijo en brazos? Pues adivina qué: ¡es NEGRO! ¿Te imaginas? Lisa, tan inocente, tan callada… ¡engañándome con un NEGRO! ¡Es increíble! Pero tranquilo, ya le di su merecido.

Cuando nació en el hospital St. George a eso de las siete de la mañana y vi su color, creí que era porque no le habían lavado todavía. Sin embargo, la cara del médico confirmó cualquier duda. Me enfadé, cogí a la que creí mi mujer fiel de la camilla todavía sangrando y la arrastré hasta el coche. Durante todo el camino le grité de todo. ¿Cómo podía haberme hecho esto a mi? ¿Yo, que no había hecho nada malo? ¿Qué había hecho para merecer tal castigo divino? En medio de la autopista que va con dirección Luisiana paré el coche. Saque a es perra de mi preciado coche y la tiré al suelo y a su hijo también, puesto que lo llevó en brazos todo el camino. Cogí mi bate de beisbol, hasta entonces empolvado del tiempo y le di su uso final. Tire el bate teñido lo más lejos que pude y me fui de allí a toda velocidad.

¡Vigila que tu Catherine no te haga lo mismo! Aunque creo que es culpa de los nuevos vecinos, ya sospechaba que Lisa hablaba mucho con ellos.

Por cierto, mi madre me ha dicho que tiene una carta muy importante para mí, decía que tenía que leerla antes de tener el bebé (aunque como no lo he tenido supongo que ya de igual). ¿Podrías pedirle que me la escriba de nuevo? Ya le he escrito pidiéndoselo pero supongo que mi carta, como la suya se han debido perder. Te lo pido puesto que vives en Phoenix, cerca de ella, mientras yo estoy aparcado en Dallas por el trabajo y escribir otra carta a Arizona tardaría lo suyo.

Muchas Gracias y ¡vigila a Catherine!

Bill Merlotte



20 de Diciembre, 1956

Querida Catherine,

¡Siempre maldeciré el 12 de Diciembre! Aunque supongo que Sam ya te habrá contado. Sí, estoy viva, pero no se lo digas a Sam porque avisara a Bill y entonces el 12 de Diciembre será un buen recuerdo en vez de una pesadilla. Siguiendo lo que supongo que te contó Sam, sí, me dejó tirada en medio de la carretera. Gracias a Dios me salvo un extraño, de nombre Mr. Markx, que no se cómo reparo en mi en medio de la negrura de la noche. Mi hijo también está a salvo, extrañamente a él no le hizo nada.

Catherine, te hablo con toda la sinceridad de mi corazón, yo JAMÁS engañé a Bill. ¿Cómo podría si aun le sigo queriendo? No sé como nuestro hijo salió de color azabache, ni tampoco sé por qué recibí tal castigo por parte de Bill, pero sí sé que ahora soy feliz. A todo esto te escribo desde el hospital de St. Louis, donde nos están cuidando maravillosamente. Me recupero con bastante rapidez según el médico. Mr. Markx, que no solo nos rescató, nos está pagando los cuidados como buen samaritano. Le he prometido devolverle hasta el último céntimo en cuanto llegue a casa de mis padres en Omaha. Además será mejor que nos vayamos cuanto antes hacia allí, ya que en Nebraska los negros tienen más libertades que en Luisiana. Ahora sé que he de unirme a esas manifestaciones por la libertad de los negros. En cuanto llegue a Nebraska ayudaré a mi padre en el negocio para pagarle lo que le debo a Mr. Markx.

No te preocupes por mi Cat, todo irá bien; ahora tengo la suerte de mi lado.

Un beso,

Lisa Merlotte



Carta perdida por correo

12 de Diciembre, 1956

Queridísimo Bill,

Puede que sea un poco tarde, y espero que no hayas hecho nada estúpido. Puesto que te tengo que confesar una cosa que llevo en el corazón desde el día que naciste.

No hay forma de decirte esto, pero tú no eres hijo de tu padre, eres hijo de un affaire que tu querida madre tuvo hace muchos años. Tienes que entenderme, era un negro, pero era inteligente, más atractivo que cualquier blanco, tenía carisma y seducción (cosa que no tenia tu padre) y que me llamó la atención enseguida. Era médico y hablaba tres idiomas, siempre que nos veíamos me saludaba con un bon jour y se despedía con un ciao. Hasta el día que tuvo que partir para Reino Unido, nos veíamos todos los días mientras tu padre trabajaba. Me sentía amada, como tu padre nunca supo amarme.

Puedes odiarme, puedes dejar de hablarme, pero aquel hombre me dejo lo mejor que tenia: un hijo tan bueno, tan educado y bello como tú.

Un beso de tu madre que te quiere,

Mary Merlotte

Relato de Cristina G. Grandía, ganadora del concurso de relatos Doce de diciembre.

viernes, 24 de diciembre de 2010

¡Feliz Navidad!

Desde Doce de diciembre quiero desearos una muy feliz Navidad, por eso he cambiado el estilo de la web a un estilo más navideño. Entra ya para verlo aquí.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Resultado del concurso de relatos

¡Ya tenemos ganador, o mejor dicho, ganadora, del concurso de relatos Doce de diciembre! La afortunada es Cristina G. Grandía, ¡felicidades! Has ganado un ejemplar de la novela Doce de diciembre dedicada y autografiada. Nos ponemos en contacto contigo para hacértelo llegar. Gracias a todos los participantes por haber mandado vuestros relatos ¡Y felicidades de nuevo a Cristina!

viernes, 12 de noviembre de 2010

Concurso de Doce de dicimebre

Dentro de un mes será doce de diciembre, y para celebrar que llegamos a esta fecha quería convocar el Primer Concurso de Relatos de Doce de diciembre. El tema será libre, con el único matiz de que tiene que tener alguna relación con esta fecha: el doce de diciembre. El ganador se llevará un ejemplar de la novela Doce de diciembre, firmada por el autor, es decir, por mí.
Las bases son las siguientes:
1. Podrá participar en el concurso cualquier persona residente en España.
2. El tema será libre, pero con alguna relación con la fecha "doce de diciembre".
3. Los relatos ocuparán un máximo de tres páginas en DIN-A4, con letra Times New Roman, interlineado doble.
4. El premio será un ejemplar de la novela Doce de diciembre firmado por el autor.
5. El concurso podrá ser declarado desierto en el caso que el jurado lo crea oportuno.
6. Los relatos serán enviados en formato .doc a concurso@docedediciembre.tk. El asunto del correo electrónico será el título de tu relato.
7. La fecha límite para enviar vuestros mensajes será el doce de diciembre de 2010, incluido.
8. Cada concursante podrá enviar un solo relato.
9. La propia participación en el concurso implica que has leído y estás de acuerdo con las bases del mismo.

lunes, 11 de octubre de 2010

También acepto propuestas en la web

Os recuerdo que estoy aceptando propuestas para lo que queréis leer en Trece de diciembre en la web. Así que... ¡entra ya aquí para añadir tu propuesta! Todo tipo de propuestas serán bienvenidas, tanto de estilo como de contenido o tema. ¡Gracias de antemano por vuestra participación!
¡Un saludo!

domingo, 3 de octubre de 2010

¿Qué te gustaría leer en "Trece de diciembre"?

¿Qué es lo que te gustaría que hubiera en la continuación de Doce de diciembre? ¿Qué querrías que ocurriera? ¿Qué personajes te gustaría que hubiera? ¿Qué clase de personas? ¿Cómo te gustaría que fuera el mundo después del doce de diciembre?
¿Quieres ayudarme a escribir Trece de diciembre?
Ahora es el momento de ayudar. Comenta en los comentarios de esta entrada qué te gustaría leer en mi siguiente novela y probablemente luego la historia tenga algo que tú has pensado. ¿A qué esperas para participar? ¡No esperes más y comenta!

jueves, 30 de septiembre de 2010

¿Segunda parte de "Doce de diciembre"?

Efectivamente, estoy pensando en escribir una segunda parte. Lo que sería el Trece de diciembre. Ese sería en principio el título, y tal vez hubiera una tercera parte, para completar la trilogía, que están muy de moda. Así que más tarde buscaría un nombre para la trilogía. De momento es sólo una idea, y un comienzo de la segunda parte. Pero no puedo prometer nada.
¡Un saludo!

domingo, 19 de septiembre de 2010

Primer capítulo

Ahora podéis leer el primer capítulo de Doce de diciembre en la sección que he creado en el blog. ¿Por qué hago esto? Fácil: para que leáis el primer capítulo del libro y me mandéis vuestra opinión. Ya sabéis que cuanto más apoyo tenga, será un poquito más fácil (aunque no lo creáis) que me publiquen el libro. Así que os animo a que os paséis por el Primer capítulo y comentéis.
También os recuerdo que podéis descargaros el primer capítulo en la web, haciendo clic aquí, y luego yendo a "Descargas".
¡Un saludo!

sábado, 18 de septiembre de 2010

Fin de las vacaciones

Sí, suena triste, pero se me acaban las vacaciones. El lunes empiezo ya mi primer curso de carrera y no tendré mucho tiempo ni para escribir, ni para buscar editoriales para Doce de diciembre. Aunque espero poder sacar algunos ratos, por lo menos para no desaparecer del mundo de las redes sociales. Así que seguiré aquí, en el blog, y en Tuenti, en Facebook y en Twitter, simplemente por estar, por dar a conocer el libro, para que poco a poco las editoriales cedan... o no. Lo único que quiero es que, por lo menos, lean el libro. No sé si alguna habrá llegado a ese paso cuando les he enviado el manuscrito.
De momento, aquí estoy, esperando a que alguna editorial me responda con algunas palabras alegres. Ya me han respondido otras, con propuestas de coedición y poco bueno podía yo sacar de eso. Así que esto es lo que hay. No sé si escribiré muy a menudo en el blog, pero ¡no me lo tengáis abandonado!
¡Un saludo!

viernes, 17 de septiembre de 2010

Doce de diciembre

La novela Doce de diciembre, terminada, está preparada para ser publicada. Lo único que necesita es una editorial que lo haga. Estoy buscando editoriales que puedan estar interesadas por la novela, sobre todo editoriales para autores noveles que busquen novelas para un público joven.